Una solución al problema de la superpoblación del planeta con IA

Este texto nació al observar un debate en Habr. En conversaciones con desarrolladores y usuarios activos de IA, vi un cambio en la relación con los modelos: cada vez más se perciben como una fuente de interpretación y evaluación, y la confianza en sus conclusiones crece más rápido que el hábito de comprobar y dudar. Se está formando un nuevo modelo de interacción cognitiva, en el que la IA se convierte en un intermediario constante entre la persona y la información.

En la encuesta asociada a la publicación participaron 24 personas. Cinco participantes admitieron la posibilidad de trasladar la conciencia biológica a un sustrato de silicio. Es una proporción pequeña, pero el mero hecho de que aparezca esa respuesta indica que esta idea existe dentro del entorno profesional.

Describo un posible mecanismo de influencia que está incorporado en la propia arquitectura de los sistemas personalizados. Un algoritmo capaz de adaptar la argumentación a una persona concreta puede influir en sus decisiones. Cuando estos sistemas se escalan, surge un entorno en el que la persuasión guiada se vuelve tecnológicamente realizable. El artículo completo en ruso está publicado en Habr.

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