Hablar cuesta poco. También el código
Hice un experimento práctico con ADSM. Primero construí un ayudante para crear listas de reproducción de Spotify con unas cien canciones; después borré el código y las pruebas y regeneré la aplicación dos veces únicamente a partir del contexto. El resultado fue claro: el contexto mantiene el comportamiento del proyecto incluso cuando se elimina la implementación.
Después publiqué el artículo completo en Habr. También hay una copia en la biblioteca del sitio. La conclusión breve es sencilla: el contexto importa más que el código, y el código se puede regenerar.